jueves, 31 de mayo de 2007

Día de sopa

Me amarré
Hace días tenia pensado escribir algo, no precisamente esto, pero a la hora de hacerlo, no paso na'. Na' de inspiración, na' de na'.

Na' de na'... Aun en estos atribulados días en los que la gente se enoja conmigo por que no soy su amigo, o se menopausea por tonterías, o en los que la muerte de pronto se hace recordar a nuestro lado, o en estos días que recuerdo en que a mis viejos los quiero y los amo, y que los extraño... o en estos días en que veo formas en las nubes, o que me emborracho mas seguido y otras cosas también, o en los que desearía estar enamorado para poder despertar y pensar en alguien, para así poder levantarme y no quedarme horrible y deliciosamente pegado a las sabanas, no pudiendo ir a clases o estudiar... También estos son los días en los que tengo un espacio, mio, en el cual puedo tener el desorden que quiero, añorando dejar de hacer...
En fin, días extraños transcurren. En todo caso, no puedo dejar de citar que hace poco me di cuenta de algo: hace dos años y ya varios meses estoy viviendo con gente que no es mi familia, pero a la que quiero casi tanto como a ella, a pesar de que hagan de este departamento una poco seria sala de estudio o me coma la comida.

Claramente, mis escritos de enamorado en verano son muchisimos mas entretenidos que los menopausicos de invierno, al menos antes del solsticio. Veremos que ocurre después.
En todo caso, seré piadoso con ustedes, radio videntes y procurare tenerlos un poco mas informados y divertidos pronto

sábado, 26 de mayo de 2007

Walking Around v2.0

Sucede que me canso de ser posmoderno.
me cansan la nueva arquitectura, la nueva educación, la nueva política, la nueva poesía y la nouvelle cuisine.
Me asfixian los edificios inteligentes. Me hastían el design, los cafés a la moda, los lugares donde la vista abandono para siempre a las formas y donde, habitualmente, terminamos pagando un café cortado, muy aguado.
Me aburren los escuálidos platos de restaurantes anorexicos, menús sin fondo, donde se sirven platos abstractos incomibles.
Me fastidian las charlas y seminarios "a todo power point", donde la falta de ideas se suplanta con tecnología de punta.
Me cansaron los arquitectos posmodernos, pagados de si mismos, para los cuales la belleza es una palabra impropia de usar en conversaciones entre pares.
Sucede que me canso de ser posmoderno...
Me sorprendo, de pronto, a mi mismo
cantando canciones pasadas de moda. Visito viejos barrios del poniente, con sus casas de fachadas continua, con su banco y su árbol en la vereda, con sus interiores frescos y misteriosos. Busco desesperadamente picadas donde acceder a platos generosos.
Me hastían los datos cool de las revisas cool: hojeo con fervor periódicos de provincia mal impresos y llenos de noticias caseras, de vida social ridícula, de campeonatos de rayuela, con olor a tinta fresca, que se te queda pegada en los dedos.
Me aburre la poesía minimalista, los cuentos minimalistas, la filosofía analítica: me doy unas panzadas de Pablo de Rokha, y de sus libros desmensurados, épicos, turbulentos, escritos por el ultimo macho, llenos de errores, como la vida.
Quiero oír otra vez a curas que predique como lo hacia el Cristo de Elqui.
Me encanta la gente que no tiene blog, ni pagina web alguna y que enterró sus celulares muy al fondo de sus jardines.
Me dan ganas de asustar a un newyorker con un copihue cortado. Seria estupendo salir por las calles con un organillero y un loro de siete lenguas y declararle la guerra al futuro.
A veces, veo en sueños que se vuelvan a abrir los clubes radicales en todas las ciudades, con amplios sillones de cuero donde fumar puros a destajo y sin temor a la Ley Seca. En esos clubes donde las reinas de la primavera coquetean como en los viejos tiempos.
Sucede que me canso de ser posmoderno...
"Quisiera poder volver a entrar en las cantinas con los pies empapados,
tenderme junto al excremento de las vacas
volver al reino del cielo azul y las hojas secas...
¡Cuanto quisiera reiniciar la pichanga que no terminamos, en el barrio que ya no existe!
¡Que el símbolo del gobierno vuelva a ser lo que fue, con su cóndor y huemul reales!
¡Que llueva otra vez sobre Santiago, como antes, para que nos encerremos a comer sopaipillas en tardes largas y deliciosamente aburridas! ¡Que vuelvan los míticos apagones de antaño, para jugar de nuevo a la pieza oscura!
Eso me sucede mientras vago por una calle de la ciudad, donde ya no hay gente ni niños que juegen, donde suenan las alarmas y ladran odiosos perros detrás de altas, horribles rejas.


no es mio, pero ta' piola
shaludos queridos lectores, que los tengo rebotaos....
he aquí el original: http://paralelepipedito.blogspot.com/2006/05/tedio.html