Del total de información, un 85% la hemos publicado nosotros mismos. En Facebook principalmente, twitter... y en cuanta página donde damos nuestros datos, ideas y lo que sea, sin pensarlo. También esta esa info que no controlamos del todo, esa de la tarjeta BIP, la de Impuestos internos... que bueh, ahí pocazo se puede hacer
La info, de una u otra manera, está.
El problema es con la gente curiosa, que si bien podría ser considerada psicópata, es más que nada por los resultados que consigue en sus búsquedas, que no es más que triangulación de datos.
Si te enteraste que el amor de tu vida en verdad es la hija del gerente corporativo de sodimac, bueno, bastó acordarse la calle en que vivía, buscar un nombre en la guía de teléfonos con apellido del amor en cuestión en esa calle y luego googlear el nombre encontrado. Y en cada uno de los pasos simplemente se utilizó información pública.
O enterarse donde trabaja la persona con que te tomarás un café el lunes, al meramente googlearla.
Así es. Si estamos metidos en esta cosa, debemos asumir las consecuencias.
Estamos todos en la trampa


