

Fue uno de esos momentos en que tienes que decidir.No paso mi vida delante de mis ojos ni nada, como ha ocurrido en momentos similares. Pero ahí estaba en la Alameda, secándome luego de un encuentro cercano con el carro lanzaagua de carabineros. Ya había llegado, gritado, cantado, caminado. También mojado y corrido. Ya podía llegar dignamente a cualquier parte y mostrar mis heridas de guerra.
Comencé a pensar un momento. Si me quedaba ahí, corría el riesgo de ser detenido, y todos los horrores que tiene Noam sobre esas instancias me hicieron sonreír nerviosamente en un aire escasamente respirable. Y sobre todo cuando noté que en la vereda de enfrente fuerzas especiales se llevaba detenidos a secundarios.
Ya había hecho de todo, así que al lado de una estación de metro, era tentadora opción el irse antes que me llegase un piedrazo o lumazo o las dos juntas. Ademas, comencé a analizar las implicancias globales de la situación. Una sarta de peticiones de las cuales difícilmente alguna sea satisfecha.
Ya había hecho de todo, así que al lado de una estación de metro, era tentadora opción el irse antes que me llegase un piedrazo o lumazo o las dos juntas. Ademas, comencé a analizar las implicancias globales de la situación. Una sarta de peticiones de las cuales difícilmente alguna sea satisfecha.
Y en verdad, no muchas personas notarían mi ausencia.
De pronto, una idea cruzo por mi mente. Más que una idea, fueron unas palabras dichas hace algunos años.
De pronto, una idea cruzo por mi mente. Más que una idea, fueron unas palabras dichas hace algunos años.
Y note que estaba en ese momento preciso en una "gran Alameda".
En la Alameda.
Y que quien dijo esas palabras que no recordé bien murió por ser terco con sus ideas.
Que lucho para que yo pudiese estar ahí, secándome.
Que creyó en algo llamado democracia.
En la que da lo mismo si una viejecilla de 70 años va a protestar por que le subió el precio del pan.
He ahí la maravilla de la Democracia: La libertad de expresión, de movimiento, de reunión...
Esa democracia que nuestros padres recuperaron en las calles, y por la que murió gente culpable de soñar con la libertad de sus hijos.

No tuve opción.
Enfile al centro.
1 comentario:
bien dicho pendejo.....
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