Si hay algo que Hollywood nos ha enseñado, a través de clásicos del cine tan tremendos como The Matrix, Terminator, Soldado Universal, Yo robot, y un largo etcétera con otros peliculones, es que cuando las máquinas toman conciencia de su existencia tienen la extraña tendencia de asesinar, degollar y destripar a los seres humanos. O usarlos como pilas, en el mejor de los casos.
Naturalmente, cabe cuestionarse el porqué de tan extravagante mala costumbre.
Acaso una supercomputadora omnisapiente del conocer humano no tendería a filosofar sobre el origen del universo, la vida, el más allá o el más acá? O indagar sobre el comportamiento, humano y animal... Y yo que se, tantas preguntas que de herencia dejamos en nuestro mundo.
Ahora claro, hay un error de novato en estas ideas. Las máquinas desearían conocer? Aprender?
Tenderían, en cambio, al menos a protegerse a si mismas ante una agresión, de la ira humana o lo que sea, o al menos a reproducirse. Ídem error, pues en ello asumimos las máquinas tienen instintos.
En fin.
Quizás que podría ocurrir, con un conjunto de alambres consciente, pero sin ningún sentido o destino.
Lo que si esta claro, es que si en vez de asesinar seres humanos intentasen ser omnisapientes, lograr la exploración del espacio o la paz mundial, o desarrollasen una compulsión obsesiva por las galletas, cada una de estas alternativas habría sido un pésimo argumento para crear películas: es mucho más entretenido ser asesinado que alimentado por una máquina, no creen?
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