jueves, 22 de julio de 2010

Just a perfect day

Hoy, con el dolor de mi alma, me levanté temprano, para hacerle unos trámites a mi mamá. Cuando iba caminando a la clínica, me alegro el darme cuenta de que era la primera vez en mucho tiempo de que no reclamaba por estar haciendo algo que siempre había pensado no debería estar haciendo.

Y después logré, luego de varios meses, un terremoto y tres talleres mecánicos de por medio, volver a andar en la Ale.

Y me invitaron a publicar mi artículo sobre descentralización en un libro.

Y converse agradablemente con pancho ojeda. Con ese mismo que una vez eché de mi casa

Y el Sol responde mis mensajes. Sin sentido, pero mensajes al fin y al cabo.

dios mío, que buen día ha sido este!

No hay comentarios.: